lunes, 13 de octubre de 2014

Tesis, Alejandro Amenabar (1996)

Una buena reseña debe incluir lo que el escritor conoce de esa obra antes de enfrentarse a ella. Pues bien, no puedo comentar que conocía o dejaba de conocer cuando me enfrento a esta obra por que han sido tantas veces que no podría acordarme. Hoy escribo acerca de una de esas películas que no nos importa repetir y repetir y repetir. Si comentamos algo acerca de Amenabar es que hace un cine bastante peculiar en España. Y no me refiero a que sus argumentos sean los más originales del planeta, pero si es verdad que son dificiles de encontrar ideas similares en el terreno nacional de aquella epoca. Poco a poco se le han unido artistas como J.A. Bayona y Oriol Paulo, entre otros. 

Una de las cosas que me parece más curiosas de este film es el gran cariño que emana. Hace poco descubrí que Amenabar escribió esta historia junto a su compañero mientras estaba en la universidad realizando sus estudios en comunicación, los cuales no consiguió terminar. De ahi que el largometraje este tan sumamente empapado de ese universo universitario (recordemos que la mayoria de las escenas estuvo rodada en el mismo edificio donde Alejandro recibía clases). 

Otro de los factores que denota que esta obra está llena de Amenabar es ese tema central que es el mundo de lo audiovisual (camaras, videos, escenas violentas, películas snuff), todo ello nos habla de como el director ama todo lo que tenga que ver con el mundo audiovisual. Un gran guiño por parte del realizador es que uno de los profesores de la trama se llama igual que uno que le dió clase al chileno y siempre lo suspendia, se dice que de ahí el resultado del personaje en el film.

Si hablamos acerca de la forma que está grabada tambien nos sorprende mucho pensar que el realizador de la obra unicamente llevase a hombros tres cortometrajes enel momento de rodar Tesis: La cabeza, Himenoptero y Luna. Durante la película encontramos un gran contraste de planes ya que hay momentos en los que el director prefiere usar planos subjetivos y los intercala con planos que tienen efecto de camara rudimentaria. Nos enfrenta la veracidad de la mirada de la protagonista con la "falsedad" a la que se condiciona un elemento cuando le colocas una camara delante.

Como último dato me gustaría alertar a aquellos cinéfilos despistados como yo, que he necesitado ver la película unas diez veces para darme cuenta que el nombre del realizador se ha colado dentro del film ¿Puedes encontrarlo?

Nota: 8,1

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